Agenda Interna del Huila solo ha alcanzado el 31,9% de sus metas
La Agenda Interna para la Productividad y Competitividad del Huila fue planeada en el 2005 y proyectada a quince años (2020). Hoy, diez años después, sus evaluadores determinaron que el porcentaje de acciones realizadas es inferior a lo que debería. Germán Palomo asegura que “hemos caminado a media marcha”. Exclusivo DIARIO DEL HUILA.
Después de diez años de construcción de la Agenda Interna para la Productividad y Competitividad del Huila (AIPC) su porcentaje de cumplimiento de acciones es apenas de 31,9%. Para Germán Palomo, economista y coordinador del grupo de profesionales que se dedicó a evaluar la Agenda, la cifra debería ser 60% a 2014 dado que las proyecciones se hicieron a 2020.
“Solo se alcanzaron el 31,9% de las acciones y se atendieron el 28,5% de las necesidades. Hemos caminado a media marcha. Avance no hay. En los primeros años se debió construir una base importante que hubiera permitido avanzar más, no se hizo y ahora hay un vacío. Es imperativo pasar de la planeación a la acción”, expresó el experto.
Esta conclusión hace parte de la primera fase, el diagnóstico, del proceso de actualización de la AIPC que emprendió la Oficina de Productividad y Competitividad de la Gobernación del Huila. Dicho ejercicio inició en el 2014 después de que DIARIO DEL HUILA hiciera una serie periodística para evaluar las apuestas productivas definidas en dicha política económica ad portas del cumplimiento de una década de su creación.
Uno de los problemas de la formulación de la Agenda Interna, explicó Palomo, fue la omisión de indicadores para medir el cumplimiento de metas. “Tomamos unos de cada apuesta por actividades económicas como producción, exportación o participación en el PIB. Se pueden adoptar indicadores pero no para evaluar a la AIPC específicamente”.
Disminución en productividad y competitividad
El objetivo de la Agenda Interna y el establecimiento de unas apuestas productivas (Piscicultura, Turismo, Agroindustria, Minería y Energía) era contribuir a la productividad y competitividad del departamento, sin embargo, de acuerdo al análisis de los investigadores, esto no se cumplió a cabalidad.
En inversión, uno de los indicadores de productividad examinados, el Huila tuvo un decrecimiento de 61,2% entre 2005 y 2013, disminuyendo así su participación en el Producto Interno Bruto (PIB) Departamental. Pasó de 4,02% a 0,76%. Mientras tanto, en productividad laboral el porcentaje negativo fue de 15,8%.
Respecto a la competitividad, el Escalafón de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presenta una pérdida de posiciones en los seis indicadores que estudia (Fortaleza económica, ciencia y tecnología, infraestructura, gestión y finanzas públicas, capital humano y seguridad). El nivel pasó de medio alto a medio bajo.
Finalmente, en octubre de 2014 el Consejo Privado de Competitividad publicó el Índice Departamental de Competitividad en el que el Huila se ubicó de decimosexta entre 22 entidades territoriales, cinco puestos más abajo que en 2013. Además, si bien el PIB incrementó 2,4 puntos porcentuales, la participación en el PIB nacional pasó de 1,82% a 1,80%.
Agroindustria: 29,3%
El cumplimiento de las acciones de la apuesta productiva Agroindustria fue de 29,3% y 27,3% en las necesidades. “No hubo sincronía y un seguimiento constante de parte de sus actores para el cumplimiento de metas y objetivos”, es una de las conclusiones del examen de esta línea que incluye café, granadilla, lulo, maracuyá, cholupa, mora, uva, cacao, tomate de árbol, y tabaco rubio. El primer producto fue el único que cumplió las metas y los dos últimos, aquellos que registraron decrecimientos.
Por otra parte, el informe diagnóstico resalta que dichos renglones, no son comercializados como productos agroindustriales con alto valor agregado; tampoco con componentes de base tecnológica. La producción sigue siendo primaria y aunque hay potencial de exportación, no se ha logrado incursionar en ellos.
“El café es un ejemplo importante de articulación, apoyo, destinación de recursos de largo plazo, diversificación de programas y acciones, pero tiene un problema, no genera actividad industrial, la transformación es solo del uno por ciento. Agroindustria como tal la única es la molinería de arroz. Del PIB departamental, el 12% representa la actividad agropecuaria y solo el 0,9% es agroindustria”, precisó Germán Palomo, coordinador de investigación de la fase diagnóstica.
Turismo: 35,6%
El Turismo presenta rezago en el cumplimiento de las metas propuestas en los factores de competitividad y sus respectivas acciones de desarrollo. Las acciones realizadas fueron el 35,6% y las necesidades atendidas solo 23,1%. El diagnóstico resalta que a pesar de los esfuerzos públicos y privados en desarrollos turísticos, “el nivel de apropiación de la Apuesta Turismo se registra como bajo”.
Entre las debilidades están el poco uso que hace el sector de las tecnologías de la comunicación y el bajo interés en el desarrollo de investigación aplicada al turismo. No obstante, también destaca que el turismo en el mundo continúa siendo una actividad económica promisoria, “los tratados de libre comercio son una clara oportunidad para comercializar los productos turísticos del Huila”.
“Estamos supremamente quedados, la meta es de 2,2 millones de visitantes a 2020 y solo llegamos a 800.000 y el 82% de ellos llegan por negocios, no por turismo, entonces qué nos ha pasado para promover al Huila. En lo que queda de tiempo tendríamos que traer a cerca de 3000 turistas por año. Por otro lado, avanzar en infraestructura y la formación de talento humano fue lo que se debió hacer en los primeros años”.
Piscícola: 48%
La apuesta productiva piscícola es la que mayor resultados presentó en el estudio de los avances de la Agenda Interna del Huila. En los primeros diez año alcanzó a realizar el 48% de las acciones y acudió a los requerimientos en un 45%, sin embargo también se queda atrás si se es coherente con el tiempo transcurrido y el que falta para terminar la proyección.
El sector tiene su fuerte en la producción de tilapia y filete de tilapia y ha logrado un desempeño importante en las exportaciones, la articulación empresarial y el crecimiento en áreas de cultivo. No obstante, el estudio considera que hacer falta diversificar la oferta piscícola y “existe una dependencia del mercado norteamericano”.
Otra de las conclusiones es que la articulación con las instituciones gremiales, de investigación y academia no arroja resultados que impulsen el sector de manera adecuada. Las recomendaciones sostienen que debe haber un mayor compromiso con la sostenibilidad ambiental y el cumplimiento de la normatividad. La represa de El Quimbo se proyecta como una oportunidad para que el sector siga creciendo.
Energía: 32,5%
La energía fue otra de las apuestas productivas definidas en la Agenda Interna del Huila y se presentó una alteración en el orden de proyección de las acciones. Se planteó que en una primera etapa se construirían pequeñas centrales hidroeléctricas (PCH) y en una segunda, megaproyectos. Sucedió lo contrario y no existe ninguna nueva PCH y sí se está terminando la represa El Quimbo.
De ese modo, logró un 32,5% en el cumplimiento de sus acciones y 31,13% en la atención a las necesidades del sector. “Entre el 2005 y el 2014 se incumplió la fase uno por falta de desarrollo empresarial pero existen cerca de cincuenta proyectos factibles con más de 800 megavatios (mw) distribuidos en todo el departamento. Se cumplió la fase 2 grandes centrales con el quimbo pero con una gran deuda social y una enorme confusión ambiental”, concluye el diagnóstico de una década después.
Para los investigadores, es necesario “construir conciencia regional de que la energía hidroeléctrica es una de las soluciones fundamentales al calentamiento global y que existen otras fuentes de energía viables como la biomasa”. Dicho postulado concuerda con la gran resistencia de la sociedad civil a nuevos proyectos de generación de energía por medio del agua sea cual sea su tamaño.
Minería: 14,3%
La minería fue la apuesta productiva que menos avanzó en los diez años de la Agenda Interna del Huila. Sus acciones se cumplieron 14,3% y las necesidades que se atendieron fueron solo el 16,1%. La recomendación más importante para este sector, según el economista Germán Palomo, es el aumento de la inversión. “La gestión debe ser de todos, no solo del sector público, hay que atraer inversionistas”.
Por otro lado, reconoce que hay dificultades para cumplir la reglamentación ambiental y el alineamiento con la academia es incipiente. “El común denominador de todas las apuestas es que no hay investigación y, por lo tanto, tampoco apropiación de conocimiento que permita mejorar los sistemas de producción y eso coincide con los ranking de competitividad de la Cepal y el Consejo Privado de Competitividad”, comentó.
Otro de los descubrimientos es que hay una baja participación de los minerales no metálicos en el PIB del Huila y en el PIB Nacional y el petróleo, componente que más aporta a la minería, no está considerado como apuesta; existe una mínima tecnificación de los procesos extractivos, la precaria infraestructura incrementa los costos y la gestión ambiental es crítica.
Grupo de investigadores
Fase Diagnóstica Agenda Interna 2005-2014
Oscar Fernando Vargas, apuesta Agroindustrial
Víctor Hugo Pérez Gómez, asistente apuesta Agroindustrial
Albeiro Castro Yepes, apuesta Turística
Ricardo Vera Torres, apuesta Piscícola
Anderson Medina Dussán, apuesta Minera
Mauricio Tobar G., apuesta Energética
Germán Palomo García, coordinador general del proyecto
Germán Andrés Mosquera Vásquez, coordinador Cámara de Comercio de Neiva.
